sábado, 4 de julio de 2015

Salem, 2ª Temporada


Acabo de terminar la season finale de Salem y me dispongo a vertir mis sentimientos al respecto, que se encuentran bastante mezclados (sé que normalmente digo eso para justificarme, pero en este caso es real).

Tras una acaparadora campaña para promocionar esta 2ª temporada del thriller sobrenatural y fantasía oscura que es la serie Salem, en la que nos arrollaban con imágenes, seamos honestos, bastante espectaculares y prometedoras (aunque conceptuales) con el eslogan "Witch War" ('Guerra de Brujas'), por fin pudimos ver esta temporada, que retoma desde el punto donde lo dejaron: la plaga del Gran Rito está desatada por Salem y el aquelarre (ahora de repente llamado "Colmena" o simplemente "Brujas de Essex") espera la llegada de su "Señor Oscuro", que llegará cuando realicen una ceremonia en el momento exacto en que un cometa pase sobre la Tierra.


Mientras esto ocurre, vemos como un suspicaz Dr. Wainwright llega a Salem esperando encontrar una cura a la plaga que la asola (y que nos es mostrada con escenas muy repulsivas), mientras Mary cree que John Alden ha muerto e intenta recuperar el tiempo perdido con su hijo. Por otro lado, Mercy Lewis reúne a su ejército y aparentemente ha adquirido un familiar (no lo dicen explícitamente, pero juguetea mucho con cuervos en su magia), mientras una poderosa bruja de antiguo linaje arriba a Salem con su hijo, la Condesa Marburg, interpretada por la siempre magnífica Lucy Lawless. Todo esto se cuece mientras Tituba continúa su red de mentiras y descubrimos que John Alden no solo está vivo, sino que se consagra a los poderes del Gran Espíritu que adoran los indios (en una escena de un ritual que es increíblemente chula, con una gran psicodelia, en la que es tatuado ritualmente, una de mis escenas favoritas de todos los tiempos) y se convierte en un voraz cazador de brujas. Y todo mientras Anne Hale lidia con su herencia.


No voy a negar que ha sido una temporada increiblemente interesante. Es decir, los personajes brillantes seguían siendo brillantes (excepto Tituba, que perdió todo su brillo y esplendor en esta temporada). El personaje de la Condesa Marburg es sencillamente exquisito (y toda esa mitología que arrastra de reencarnaciones de lo que fueron figuras de brujas mitológicas como Medea o la Condesa Bathory, y su primera gran encarnación, Hécate, tomando la teoría de que Hécate fue una hechicera antes que una diosa). Toda su "magia de agua" (#WaterWitch) era increiblemente interesante y tan poderosa que daba miedo. El personaje de Sebastian, su hijo, sin embargo, es más del montón, para mi gusto.

Respecto a Anne Hale, se hace un personaje muy interesante, pero en el último episodio se le va la pinza y no me hace ni pizca de gracia lo que ocurre con ella. Eso sí, Mr. Brown Jenkins es un familiar adorable (y para los que no lo sepais, está inspirado en una rata que aparece en Los Sueños en la Casa de la Bruja, un relato corto de H.P. Lovecraft. Que monería).

Además está muy guay que se aprende mucho sobre el Aquelarre de Essex (que es el que compone a las brujas de Salem, en Essex se han dado uno de los juicios más importantes y conocidos de brujas de la historia de Europa y de las transcripciones de esos juicios se ha extraído gran parte de la información que se conoce de la brujería de aquel entonces), sobre sus Ancianos, sobre sus orígenes, sobre por qué el bosque es tan importante para ellos, y eso mola mucho. Se aprende sobre el Señor Oscuro al que las brujas sirven, y se aprende sobre qué habita dentro del hijo de Mary Sibley. Hay un factor emocional muy importante y muy intenso en esta temporada que me encanta. Además está la filosofía del bien y el mal, y como apuntan que el Diablo que adoran las brujas no es el Satán que los puritanos desprecian. Hay una frase que ha circulado por toda la comunidad de brujos modernos, aquellos que activamente se separan del concepto "Wicca" (y los cuales prácticamente todos adoran esta serie por considerarla un poco más cercano a lo que practican a pesar de su alto grado de fantasía), que es la siguiente:

"The Devil they fear is not the Devil I know" - por Mary Sibley.

"El Diablo al que temen no es el Diablo al que conozco", implicando que no existe un mundo blanco y negro, y alegando a esa figura que en la comunidad de brujos auténtica se conoce como "El Diablo Folclórico", el patrón de las brujas al que los cristianos llamaron "Diablo", pero que no es el ser mitológico antagónico al cristianismo sino otra cosa que es patrón de los brujos. Sé que a muchos esto les da absolutamente igual y lo respeto. Pero desde mi punto de vista, conocer todo esto ha hecho la serie infinitamente más interesante de lo que lo es por sí misma, descontextualizada de todo. Y sin duda, esta temporada, como la primera, es un nido de frases célebres.

Claramente ha sido una temporada interesante, y cuanto más voy escribiendo esta reseña, más momentos interesantes voy recordando. Para mí ha tenido 3 problemas principales. El primer problema ha sido Tituba: la considero uno de los personajes más interesantes, reducido a un papel secundario a más no poder. No me ha gustado ni un pelo (y si su muerte ha sido auténtica, creo la serie va a decaer y mucho). El segundo problema, es que esta temporada ha tendido a acabar con las lineas argumentales más interesantes de forma abrupta y en mi opinión, no de la forma más interesante. Argumentos como la entrada de Anne Hale a la brujería, argumentos como la del Dr. Wainwright a punto de ser iniciado en el Aquelarre de Essex, las Ancianas del bosque... todo acaba de forma abrupta y no muy satisfactoria (si bien un análisis profundo de cada corte argumental a veces trae conceptos interesantes, pero se necesita mucha profundidad y ver los análisis de los creadores de cada episodio, donde por ejemplo explican que una novata como Mercy puede matar a las Ancianas porque realmente les protegía más su estatus y las leyendas sobre ellas, que no un auténtico poder mágico). Y bueno, lo tercero que no me hizo mucha gracia y que me parece horripilante es algo que empezó en la season finale de la 1ª temporada: esa manera de dar un poder a las brujas que empezó a exceder ciertos poderes mentales y rituales en los que interceden los familiares y espíritus de la tierra, y que hizo que empezaran a parecer más X-Men que no brujas. Es el motivo por el que American Horror Story: Coven terminó por no gustarme apenas y es algo que en mi opinión rebaja el interés de esta serie. Una visión fantástica pero un poco más realista, haría en mi opinión una serie más tenebrosa, dura y por supuesto, de miedo.

Pero en general, ha sido una temporada buena, aunque el final llegó a ser un poco predecible y ahora, con tanto muerto, aparentemente, a saber qué pasa. En mi opinión, creo que van a jugar con el regreso de Wainwright, ya que fue condenado al Infierno en vida (por lo que puede escapar, como hizo Dante y de ahí la genial referencia que hicieron a Dante), pero ni idea de si piensan dejar viva a Tituba después de todo, ni de qué coño va a tratar la siguiente temporada ahora que Marburg ha muerto.

NOTA: 9/10.

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