miércoles, 1 de abril de 2015

Cómo Defender a Un Asesino, 1ª Temporada


Hoy, mi madre y yo hemos terminado (sin saberlo) la temporada de Cómo Defender a Un Asesino, el paupérrimo título traducido que han puesto a How to Get Away with Murder (cuyo título signigicaría algo como "Cómo salir impune de asesinato", frase que en el guión original usan mucho y por la desfiguración del significado original, no pueden reproducir como juego de palabras en los diálogos), la cual es última obra maestra de la gran Shonda Rhimes, mente pensante de obras maestras como Anatomía de Grey y Scandal.

Empecé a ver esta serie muy reluctantemente, solo para encontrarme que había conocido la mayor obra maestra de Shondaland (el nombre que Rhimes da a sus trabajos). En ella encontramos una trama de asesinatos e intrigas que pudiera parecer simple y remascada al principio, pero se convierte en una intrincada telaraña de misterios, engaños y secretos en la que se ven envueltos varios de los personajes más interesantes que he tenido el placer de conocer.

La premisa de la serie es simple: Annalise Keating, una famosa abogada de Filadelfia, escoge a unos alumnos privilegiados de su clase de Derecho para que ayuden en sus casos, pero al final se ven todos envueltos en una trama de asesinato.

Hasta ahora no parece nada del otro mundo, es lo que yo pensaba. Sin embargo, creedme cuando os digo que la genialidad se encuentra en el trasfondo de sus personajes y en el complejo desarrollo. La serie juega mucho con la cronología: se juega entre los tiempos de dos asesinatos que no parecen conectados, hasta que ambos tiempos se solapan. Pero aun tras el choque, sigue jugando con el tiempo, los flashbacks y otros recursos temporales que hacen la historia incluso más interesante de lo que ya es.

El gran juego de esta serie es mostrar la doble cara de cada persona, pues incluso los personajes más heroicos esconden sucios secretos en el armario, secretos grandes o pequeños, antiguos o recientes, pero ninguno se libra de la intriga. Es es el concepto de esta serie: la doble vida, los secretos.

Todos los personajes tienen mucho de interesante e ir descubriendo sus pequeñas cavidades secretas (no penseis mal) es parte del juego y del entretenimiento. Sin embargo, si tuviese que quedarme con tres, tengo claro cuales serían: Annalise Keating, Connor Walsh y Frank Delfino. Como es una serie de misterio y no creo lícito hacer spoilers, creo que lo mejor es centrarse en los magníficos personajes, a los cuales paso a presentar.


Annalise Keating es una abogada de éxito respetada y temida en los juzgados, que da clases en la universidad. Cada año, escoge a unos pocos afortunados y los pone a trabajar de ayudantes en su oficina. El personaje de Annalise es de mis favoritos por la cantidad de matices que tiene en su personalidad y en su biografía. Una mujer negra y poco atractiva de origen humilde atrapada en un matrimonio asfixiante con un poderoso psiquiatra, con relaciones extramatrimoniales, que se ve envuelta en una trama de asesinato.

Viola Davis, aunque es una veterana actriz, creo que pocos son los grandes papeles que se le han dado hasta ahora. Y gracias al empeño de Shonda Rhimes en mostrar a mujeres negras atípicas pero fuertes, se le dio esta oportunidad y ha ganado muchos, muchísimos premios por su gran actuación; se lo merece. Es una de mis actrices favoritas de ahora en adelante, alguien que ha empezado por debajo y que con 49 años que arrastra ahora mismo, ha cogido su oportunidad y lo ha bordado al siguiente nivel. La cantidad de emociones que os hará sentir Viola Davis interpretando a Annalise... no vais  a creéroslo, pasareis de amarla a odiarla o a compadeceros de ella en el proceso de un cambio de escena, cinco minutos.

Además de Annalise, está el personaje de Wes Gibbins, uno de los personajes que para mi es más insulso. Honestamente, no entiendo por qué se lleva más protagonismo que el resto, ni el actor (que tiene una pantalla plana por cara) ni el personaje (que es un poquito tonto). Este es el último en entrar en la clase de Annalise, está más perdido que un perro abandonado y es un inocente.


La vecina de Wes, Rebecca Sutter, es una chica dura y barriobajera, amiga de Lila Stangard, la chica asesinada. Una de las principales sospechosas del asesinato de Lila e interés romántico de Wes. Un personaje interesante y con muchas sorpresas, que nos hará dar mil giros a la hora de juzgarla, pues se va descubriendo poquito a poco a lo largo de los episodios y resulta exquisitamente confusa para el espectador.

Luego tenemos al detective Nate Lahey, un fornido y atractivo policía que tiene una relación secreta con Annalise, le ayuda con sus casos (en ocasiones) y es tremendamente receloso de la sinceridad de Annalise, por lo que acaba estando en medio de todos los líos tarde o temprano.

Entre los alumnos aventajados de Annalise, está también Laurel Castillo, una alumna con necesidades de destacar por encima de todo; Michaela Pratt, una joven afro-americana muy inteligente que quiere triunfar y conseguir una perfecta vida americana con su perfecto prometido aspirante a político y como no, Asher Millstone, típico payaso sin gracia demasiado mimado por su familia rica, que no se entera de nada.


Como último de los alumnos privilegiados, está Connor Walsh, un joven muy ambicioso que no duda en usar el sexo para conseguir sus objetivos y marcarse una ventaja en su carrera al estrellato académico. Es un personaje que parece superficial y abusivo, sin embargo tiene muchísimo transfondo cuando empiezan a indagar en él. Inicia una relación con un informático llamado Oliver, al cual se cepilla por información al principio, pues en sus estándares superficiales lo considera feo, pero empieza a pillarse por él poco a poco.

[Cabe decir de Connor que creó un gran revuelo al empezar esta serie en Estados Unidos. Por un lado, el ala derecha de Estados Unidos se quejó de que hubiese demasiadas escenas de sexo entre hombres. Ese argumento fue muy estúpido pues lo único que hizo Shonda Rhimes es lo que se lleva haciendo casi una década con personajes heterosexuales: dejar los sonidos y ocultar la escena entre sombras; pero a pesar de las alegaciones de igualdad, incluso en series como True Blood, tan aclamadas por su inclusión de minorías, se cortaba poco después de quitarse la camiseta. Y al parecer consideran menos aceptable que dos hombres solteros se acuesten a que una mujer casada tenga una relación con un hombre casado... America's different). La otra bola de críticas (y me avergüenza tener que contar esto), viene del colectivo LGBT, que alegaban que el personaje de Connor alimentaba los estereotipos de promiscuidad. Lo cierto es que todos los personajes de esta serie tienen relaciones ilícitas de algún modo, Connor es de los más suaves en ese aspecto y aunque no lo fuese, "trato igualitario" es un término que también tiene consecuencias negativas, a veces. Y si es promiscuo es promiscuo, no se puede limitar el arte por hacer propaganda, lo siento. Shonda es una persona creativa, ya hizo el papel de un homosexual fuerte, rudo, patriótico y derechista en Scandal y ahora tiró por otros derroteros, no entiendo el drama. Además, a título personal, opino que el hecho de que los personajes no se enterasen de que es gay hasta que se lo dice, es bastante opuesto al estereotipo en el que los gays son locas que se ven a la legua].

Dicho esto, queda el equipo de Annalise Keating: Bonnie Winterbottom y Frank Delfino. Bonnie Winterbottom es una mujer madura y poco atractiva; muy leal a Annalise, pero profundamente enamorada en secreto de su marido, Sam. Un personaje que puede dar mucho juego aunque no está muy exprimido (en mi opinión).


Finalmente está Frank Delfino, un misterioso trabajador que no es abogado y nadie tiene muy clara su función en la oficina de Annalise, el cual además tiene fama de seducir a estudiantes femeninas. Es un personaje de ceño fruncido oculto tras una espesa barba el cual mantiene un gran misterio. Sin embargo, poco a poco, ese misterio se va desvelando y se descubren muchos matices. Hasta que los matices se vuelven cosas enormes y el personaje nos sorprende y mucho.

Una vez presentados los personajes y habiendo explicado con maestría el juego de cronologías de la serie, poco queda que decir. Pero sí se puede decir que aparte de la muy variada y acertada banda sonora que decora esta serie, hay que dar un gran aplauso por el gran trabajo de edición de la serie. Realmente la serie tiene una edición que es a la vez artística e intrigante, maximizando las emociones propias de cada escena. Provocando lágrimas en los momentos dramáticos o nervios en los tensos. Una de las mejores ediciones de episodios que jamás he visto; las escenas con diversos personajes separados, unidos por una canción, son una ida de olla de buenas que son.

También es sorprendente la capacidad de la serie para al final de cada episodio, tener un giro inesperado, revelar algo que ni siquiera se veía venir y que no barajabas (como espectador) entre tus teorías, por lo que te quedas flipad@ al final de cada episodio, pues las revelaciones te golpean como un martillo que viene de arriba. Esto es sin duda uno de los grandes alicientes y logros de la serie.

Y poco más queda que decir excepto que si eres fan de otro material de Shonda Rhimes; adicto a las series llenas de emociones, secretos e intrigas o sencillamente quieres disfrutar de una gran actuación de un personaje lleno de colores, matices y emociones; debes ver esta serie. Pocas son las excusas que se me ocurren para que no la veas, pues sin estar dentro de mis géneros favoritos, me ha cautivado: entra como serie favorita sin duda alguna.

15 episodios de la mejor intriga y caracterización que se ha hecho en las últimas décadas. Lo digo con la boca llena y no temo equivocarme.

NOTA: 10/10.



No hay comentarios:

Publicar un comentario