jueves, 30 de abril de 2015

Iron Man 2 (7/19)



Título original: Iron Man 2.
Año: 2010.
Duración: 124 mins.
País: Estados Unidos.
Director: Jon Favreau.
Guión: Justin Theroux.
Música: John Debney.
Fotografía: Matthew Libatique.
Reparto:  Robert Downey Jr. / Don Cheadle / Gwyneth Paltrow / Mickey Rourke / Scarlett Johansson / Samuel L. Jackson.
Género: Superhéroes.
Sinopsis: Tras desvelar al mundo que es Iron Man, el multimillonario Tony Stark se resiste a entregar los secretos de su tecnología, generando nuevas tensiones con el ejército, pero ganando sorprendentes aliados para enfrentar al genio loco de un viejo enemigo que pretende vengarse de Stark padre mediante Stark hijo.
Empecemos esta crítica diciendo que creo que Iron Man 2 es inferior a su predecesora. No sé si ha sido el cambio de guionistas o qué pero en mi opinión le falta la "chicha" de la anterior.
Dicho esto, procedemos. Y no quiero que entienda mal lo anteriormente dicho: es una buena película, pero carece de la genialidad de la otra. Tony Stark de repente es más repelente que gracioso, la música ya no es tan épica y parecen más ocupados en hacer un despliegue de efectos especiales.
La historia y el villano, sin embargo, sí que son más interesantes que en la primera película. La historia es intrigante y poco clara y el villano es diferente, tiene algo distinto. También el hecho de que la tecnología del villano no sea tan "similar" a la de Iron Man como en la primera entrega, ayuda, da pluralidad.
En cuanto al reparto, debo decir que la pérdida de Terrence Howard ha sido grande. No es que Don Cheadle lo haga mal, simplemente es que bueno... no es Terrence. Del mismo modo, la visita de Scarlett Johansson como Natasha Romanoff (Viuda Negra) es a la vez positiva, pero cargante. Es decir, a todos nos gusta la Johansson y muchos somos fans de la Viuda Negra (yo ciertamente ya lo era desde hace mucho), pero la verdad es que es un poco "pesado" que siendo pues creo que la única que no tiene saga propia, se cuele en todas las sagas porque ha cogido popularidad. El papel de la Viuda Negra a veces apesta a dinero encajado a presión y eso no mola, por mucho que entendamos que la industria cinematográfica es una industria.
La aparición de Máquina de Guerra (soy de la vieja escuela y prefiero "Manowar") es algo que esperaba con ansias, supongo que eso es parte de lo que ha hecho que la marcha de Terrence Howard me doliese tanto, aún así se agradece que el personaje alcance ya ese estatus, eso también ayuda a que la puntuación no caiga demasiado con respecto a la primera película.
Y no queda mucho más que decir, el resto sigue en su linea: una buena interpretación, la historia es muy entretenida, los personajes la mayoría son los mismos y la verdad es que no hay muchos más aportes. Si acaso hay algunas pérdidas, las ya mencionadas arriba y también el hecho de que no tiren mucho más de "Tonto", el aparato de ayuda que usa Tony Stark y que en la primera película era una maldita genialidad. Como ya dije también, la chispa de humor mezclado con acción que hizo que Iron Man fuese mi película favorita de la saga a excepción de Los Vengadores se pierde. Crucemos los dedos y esperemos que vuelva para la tercera parte (que veré en breves) y que prendan fuego.

Lo Mejor: 

  • La historia tan misteriosa que se tejen.
  • Ivan Vanko, el villano, y toda su tecnología.
  • Natasha Romanoff.
  • Máquina de Guerra.

Lo Peor: 

  • Tony Stark pasando de millonario excéntrico gracioso a capullo integral.
  • El stand-by en el romance entre Pepper y Stark.
  • La marcha de Terrence Howard como Rhodey.
  • La poca presencia de "Tonto".

NOTA: 7/10. 
 

miércoles, 22 de abril de 2015

Orphan Black, 2ª Temporada


Bueno, es hora de hacer una pequeña reseña sobre la 2ª temporada de Orphan Black, la cual acabo de terminar y estoy deseando continuar.

Creo que no hace falta dar más presentación que la que ya di a esta serie, pues considero que es una serie espectacular y sigue conservando las mismas grandes características: la intriga, los personajes enormemente trabajados y carismáticos, la magistral interpretación de la actriz Tatiana Maslany, la banda sonora (de la que cabe destacar y no lo hice en la crítica de la temporada anterior, una canción chirriante que suele sonar ante la aparición de Helena y que realmente es espeluznante y pone los vellos de punta)... todo se conserva.

Sin embargo, creo que debo decir que esta temporada me ha gustado un poco menos. Creo que es debido al "intimismo" que ha adquirido esta temporada y que no existía en la otra temporada. La serie se ha enfocado mucho, pero mucho, hacia las vidas personales de los clones y a su pasado. Eso es algo bastante interesante desde un punto de vista general pero en la práctica, llego a tener la sensación de que la serie pierde su foco principal de intriga, conspiraciones y ciencia ficción. Bien cierto es que eso nunca se pierde, pero desde más o menos la mitad de la temporada queda relegado a una segundo plano para centrarse en los intereses, emociones, el pasado o aspectos más personales de cada clon.

Eso sí, tras varios capítulos pensando "por lo que más quieras, ¡avanza algo!" se acaba derivando a un gran boom final. Realmente, la idea que sustenta ese gran pistoletazo final es algo que yo pensé ya (siento la falta de modestia), algo que pensé que sería muy chulo hacer y resulta, que lo han hecho. Sin embargo el qué, el cómo y sobre todo el quién, te golpea como una estupenda maza en la cara y te deja con un leve sabor en la boca que te incita a querer más y más.

Por esos motivos, aunque la serie se mantiene muy alto en el listón, tiene un pequeño bajón con respecto a la temporada anterior, pero al final todo se acaba arreglando con el bombástico final que nos preparan. Realmente valió la pena verse esta serie en VO aunque no sea especial fan de la VO.

Si habeis terminado la primera temporada, no espereis para la segunda (comentadme cuando termineis a ver si estais de acuerdo o no). Si no habeis visto la primera, NO SÉ A QUÉ ESTAIS ESPERANDO. Y ahora solo queda ver qué tal la tercera, pero lo cierto es que pinta bien y apunta alto. Tiene una pinta increíble.

Solo diré una cosa: #teamcosima.

En realidad diré más: Heil Castor!

Nos vemos en la próxima crítica (debería ser de Iron Man 2, pero lo cierto es que acabo de recordar que no he hecho las críticas a las temporadas 1-2 de Doctor Who y debería hacerlas ya, así como Penny Dreadful sigue flotando y no queda demasiado para que se estrene la 2ª temporada, así que ya veremos como me organizo).

Espero que disfruteis de la serie tanto como yo, que he disfrutado como un enano viendo esta temporada. Todo comentario (con respeto) es bienvenido.

¡Hasta la próxima!

NOTA: 7/10.



domingo, 12 de abril de 2015

Orphan Black, 1ª Temporada


Hoy quiero hablaros de una de mis series favoritas, la cual me gustaría continuar y no quiero hacer sin reseñar sus temporadas tan pronto como me sea posible. Es una de esas series que está triunfando a nivel internacional e inexplicablemente no llega a España, mas en serio os digo que aunque no seais fans de los subtítulos, la veiais, pues es ciencia ficción hecha arte.

Hablo, como no, de Orphan Black (nombre que vendría traduciéndose como "Huérfana Negra"). Esta serie canadiense de ciencia ficción, viene cogiendo lo que es un tema muy manido y explotado erróneamente, como es la clonación humana, y haciéndola el equivalente a un cuadro de Van Gogh en el mundo televisivo.

La premisa de la serie es sencilla: una huérfana que intenta huir de su pasado y recuperar a su hija, ve a una mujer idéntica a ella suicidarse. Asumiendo que es una gemela de la que fue separada, asume su identidad para conseguir su dinero con ayuda de su hermano de acogida, Felix. Pero la trama se complicará, pues no solo sabrá que su "gemela" era policía y está vigilada de cerca por su compañero, sino que su novio es también extrañamente intrusivo y descubrirá muchas más mujeres idénticas con las que la mujer a la que suplanta tenía contacto. Eso sin contar con que un asesino serial las está cazando una a una en nombre de una secta que se opone al uso de la ciencia en contra de los mandatos de Dios.

Ya de por sí parece jugoso y ligeramente diferente a lo típico dentro de esta temática, ¿no? Pues hay más. Lo genial de esta serie es que siempre hay más, que cuando crees haber desentrañado los últimos secretos, salen mil más y es algo que al final de cada capítulo y de la propia temporada, dejan bastante claro.

Respecto a los personajes, hay que decir que son increíblemente característicos y eso les hace muy especiales. Una de las cosas que tiene de especial esta serie es su actriz protagonista, a la cual envidio a sus 29 años por ser una actriz increiblemente talentosa que ella sola interpreta en esta temporada 5 papeles con bastante peso (y algunos cuantos secundarios o esporádicos). Tatiana Maslany ha sabido crear a estos personajes de forma totalmente distinta y en serio, se merece que le besen los pies no solo por el gran trabajo extra, sino por el gran trabajo de interpretación que hace, por el cual a veces olvidas que esos personajes tan diferentes y característicos los interpreta una misma actriz.

El personaje de Felix es una genialidad, pues si al principio parece el típico homosexual de barrio bajo con todos sus estereotipos, vemos pronto como tranquilamente su sexualidad queda en segundo plano (y sus estereotipos) y acaba importando su papel como hermano y tío. Y como bien dice Tatiana Maslany apropiándose de una parte de uno de los diálogos, "la comunidad LGBT está contenta de ver personajes con los que identificarse, de los cuales su orientación no es el rasgo más interesante de ellos". Bueno, no sé si la comunidad LGBT lo está (contenta por ello), pero yo lo estoy bastante, llevo esperando personajes así desde que era adolescente.

El desarrollo y el despliegue de información es sencillamente magnífico, proporcionando datos a la audiencia en pequeñas cantidades y de formas magistrales. Lo mejor para un fanático del realismo en la ficción como yo, es que hacen la trama completamente creíble, no solo en términos de ciencia sino en términos de conspiración. Y eso sin contar como exploran elementos morales de la clonación humana (como el de la identidad individual).

En definitiva, no solo es una serie de ciencia ficción, sino que contiene grandes dosis de intriga y misterio, de drama, a nivel técnico y de elenco es magnífica y es pura imaginación explotada y servida en bandeja para vuestro entretenimiento. Creedme cuando os digo que esta serie es arte y que esta primera temporada, solo es la introducción a un universo que va a ser expandido a niveles que no os podeis imaginar cuando empeceis la serie. Creedme cuando os digo que esta NO es la típica serie de una compañía con un experimento secreto que se suele esperar de una serie con una premisa de clonación.

Vedla bajo vuestra propia cuenta y riesgo... pero realmente esta serie es poesía afterpunk hecha serie de ciencia ficción. Y no doy más nota a esta temporada solo para que las siguientes puedan superar a esta, que es solo la bienvenida.

NOTA: 9/10.


martes, 7 de abril de 2015

In the Flesh, 1ª Temporada


In the Flesh (literalmente "En la carne", aunque en textos místicos con alto componente poético como la Biblia, se suele traducir como "hecho carne") es una serie británica que, además de conservar las características típicas de series británicas, es un concepto totalmente nuevo en el drama sobrenatural. Y también en la crítica social.

Empecé a ver esta serie con mi madre en VOSE, y la dejamos en parón. Entonces descubrí que los de momento aventurados Movistar Series se iban a atrever a traerla, y no pudimos ponernos más contentos. La serie no solo tiene un alto contenido en originalidad, sino que es muy dramática. Pero no dramática en plan "oh, que penita", dramática en plan "si cambias esta situación fantástica por una real, ese podría ser yo".

Os pongo en contexto:

La serie lidia con un mundo posterior a un levantamiento zombi. El levantamiento es inesperado y de origen desconocido, ya que ni es un brote infeccioso, ni los zombis son contagiosos, simplemente algunos muertos se levantan y empiezan a comer cerebros. Un tiempo después, la ciencia encuentra un fármaco que devuelve la consciencia a los resucitados si la toman diariamente y elimina la necesidad de comer cerebros para no descomponerse, por lo que esta condición empieza a ser llamada "SDP", siglas de "Síndrome del Difunto Parcial" (en inglés "PDS" o "Partially Deceased Syndrome").

En este contexto, el Gobierno empieza a devolver a sus hogares a aquellos que responden al tratamiento, con dosis suficiente de medicación y maquillaje y lentillas para ocultar su condición. Algunos se arrepienten de lo hecho en estado rabioso, otros lo apoyan y se creen una raza superior (e igualmente, algunos humanos aceptan este hecho, mientras otros los condenan como demonios del Infierno).

Y entonces tenemos a Kieren Walker, un enfermo de SDP devuelto a Roarton, el primer pueblo en levantarse en armas contra las hordas de zombis rabiosos. Kieren, ya odiado en el pueblo por su orientación homosexual, su gusto por el arte, su música metal, etc., es devuelto pues, a un pueblo que odia a los resucitados más que nadie en todo el Reino Unido, y tiene que lidiar con ello y vivir en secreto, ya que la hostilidad está en el aire. Todo esto sin contar con que los remordimientos le acechan, las condiciones de su muerte no le hacen percibir su segunda vida como una oportunidad y su hermana (una heroina de la resistencia humana) lo desprecia por cosas hechas en vida y por estar muerto. Todo esto mientras ciertos resucitados acogen la palabra de un misterioso profeta no muerto que les incita a considerarse seres superiores con un propósito y a no avergonzarse de su condición, sino a abrazarla como una bendición.


Explicado el contexto, debo decir que esta serie me hizo llorar mucho. Muchísimo. Es una serie con una profundidad emocional y social increíble. Y es una serie que no solo explora desde el cristal de la ficción sobrenatural el fenómeno de la intolerancia y la discriminación social de minorías, sino un fenómeno poco documentado y tratado (aunque bastante común), que es el de pertenecer a dos o más minorías, lo que genera una situación no solo grave, sino también agravante.

Es una de las pocas series británicas que conozco que no tengan sexo a tutiplén (que no es malo, pero siempre ha sido una marca típica de los británicos, que lejos han quedado de esa famosa era victoriana).

La banda sonora y los diálogos son sencillamente perfectos, y el encadenamiento de eventos y el desarrollo, son una obra de arte. Las historias y como se desvelan (así como la evolución psicológica de cada personaje) es brutal: la historia de la familia, los eventos en el pueblo (antes y después del levantamiento zombi), los conflictos internos de Kieren, su relación con su familia y en concreto con su hermana, sus amores y amistades, la historia del fallecimiento de Kieren... todo es sencillamente una genialidad que a mi me arrancó las lágrimas más de dos veces por episodio. La simple metáfora de que exista maquillaje y lentillas para encubrir la condición y que algunos decidan no llevarlo... todo es una metáfora perfecta de una situación de extrema intolerancia (no solo ajena, también propia) que nos hace empatizar de una forma u otra.

También debo apuntar algo, como persona que no ha podido seguir nunca Queer as Folk y sigue Looking y aún no tiene ni idea de por qué. Y es que es una de las pocas series donde ponen a un protagonista homosexual, sin que su sexualidad sea el eje principal de su historia. Normalmente siempre lo es (o influye demasiado por una obsesión por encajar al personaje en la "cultura gay" o que todo su entorno sea "gay" de un modo u otro), o cuando no lo es, el personaje no es protagonista único sino co-protagonista. Aquí han hecho un "chapó" con este tema, en mi opinión, pues su orientación puede influir en las historias e incluso en algunas relaciones con otros personajes, pero no es necesariamente importante en la vida, personalidad, preocupaciones, etc. del personaje. Es algo que no veo todos los días, pero Kieren es alguien con quién yo personalmente puedo identificarme aunque sea levemente.


Otra ventaja que tiene esta serie es que es de temporadas cortas, esta temporada tan solo tiene tres episodios. Si tuviese que escoger episodios favoritos, escogería los tres, pues cada uno tiene su encanto, todos tienen un "algo". Pero si tuviese que escoger una escena favorita, sin duda escogería cuando Amy le pregunta a Kieren como murió, pues el contraste entre la historia de Amy y la de Kieren es sencillamente aceite y agua que te desgarra el alma hasta las vísceras...

En definitiva, una serie muy recomendable y esta primera temporada, es para mí una de las obras maestras de la historia de las series televisivas. Una joya desbordante de originalidad, drama, profundidad, utilidad social y en definitiva, "arte" hecho serie.

Si no eres fan del "género zombi", no te preocupes, yo tampoco lo soy. Lo cierto es que el "fenómeno zombi" es lo menos importante de esta serie. Al contrario que The Walking Dead, que vende que los zombis es simplemente una circunstancia pero lo que importa son las historias humanas (y en mi opinión es una absoluta patraña), aquí si que el fenómeno zombi es una absoluta nimiedad. Incluso si existe la oportunidad de que aparezcan "zombis" (enfermosos rabiosos), no la toman casi nunca, y cuando la toman es para recalcar una actitud en los que son conscientes o los humanos, no para generar tensión ni peligro de muerte.

La mejor 1ª temporada de mi vida junto con The Gates y Hemlock Grove. De verdad, no creo que os arrepintais, vale la pena verla, y mucho. Tiene de todo: aspecto técnico de bajo presupuesto pero impecable, marca británica, originalidad, buena historia, buena banda sonora, buena caracterización, desarrollo impecable y personajes remarcables.

NOTA: 10/10.

miércoles, 1 de abril de 2015

Cómo Defender a Un Asesino, 1ª Temporada


Hoy, mi madre y yo hemos terminado (sin saberlo) la temporada de Cómo Defender a Un Asesino, el paupérrimo título traducido que han puesto a How to Get Away with Murder (cuyo título signigicaría algo como "Cómo salir impune de asesinato", frase que en el guión original usan mucho y por la desfiguración del significado original, no pueden reproducir como juego de palabras en los diálogos), la cual es última obra maestra de la gran Shonda Rhimes, mente pensante de obras maestras como Anatomía de Grey y Scandal.

Empecé a ver esta serie muy reluctantemente, solo para encontrarme que había conocido la mayor obra maestra de Shondaland (el nombre que Rhimes da a sus trabajos). En ella encontramos una trama de asesinatos e intrigas que pudiera parecer simple y remascada al principio, pero se convierte en una intrincada telaraña de misterios, engaños y secretos en la que se ven envueltos varios de los personajes más interesantes que he tenido el placer de conocer.

La premisa de la serie es simple: Annalise Keating, una famosa abogada de Filadelfia, escoge a unos alumnos privilegiados de su clase de Derecho para que ayuden en sus casos, pero al final se ven todos envueltos en una trama de asesinato.

Hasta ahora no parece nada del otro mundo, es lo que yo pensaba. Sin embargo, creedme cuando os digo que la genialidad se encuentra en el trasfondo de sus personajes y en el complejo desarrollo. La serie juega mucho con la cronología: se juega entre los tiempos de dos asesinatos que no parecen conectados, hasta que ambos tiempos se solapan. Pero aun tras el choque, sigue jugando con el tiempo, los flashbacks y otros recursos temporales que hacen la historia incluso más interesante de lo que ya es.

El gran juego de esta serie es mostrar la doble cara de cada persona, pues incluso los personajes más heroicos esconden sucios secretos en el armario, secretos grandes o pequeños, antiguos o recientes, pero ninguno se libra de la intriga. Es es el concepto de esta serie: la doble vida, los secretos.

Todos los personajes tienen mucho de interesante e ir descubriendo sus pequeñas cavidades secretas (no penseis mal) es parte del juego y del entretenimiento. Sin embargo, si tuviese que quedarme con tres, tengo claro cuales serían: Annalise Keating, Connor Walsh y Frank Delfino. Como es una serie de misterio y no creo lícito hacer spoilers, creo que lo mejor es centrarse en los magníficos personajes, a los cuales paso a presentar.


Annalise Keating es una abogada de éxito respetada y temida en los juzgados, que da clases en la universidad. Cada año, escoge a unos pocos afortunados y los pone a trabajar de ayudantes en su oficina. El personaje de Annalise es de mis favoritos por la cantidad de matices que tiene en su personalidad y en su biografía. Una mujer negra y poco atractiva de origen humilde atrapada en un matrimonio asfixiante con un poderoso psiquiatra, con relaciones extramatrimoniales, que se ve envuelta en una trama de asesinato.

Viola Davis, aunque es una veterana actriz, creo que pocos son los grandes papeles que se le han dado hasta ahora. Y gracias al empeño de Shonda Rhimes en mostrar a mujeres negras atípicas pero fuertes, se le dio esta oportunidad y ha ganado muchos, muchísimos premios por su gran actuación; se lo merece. Es una de mis actrices favoritas de ahora en adelante, alguien que ha empezado por debajo y que con 49 años que arrastra ahora mismo, ha cogido su oportunidad y lo ha bordado al siguiente nivel. La cantidad de emociones que os hará sentir Viola Davis interpretando a Annalise... no vais  a creéroslo, pasareis de amarla a odiarla o a compadeceros de ella en el proceso de un cambio de escena, cinco minutos.

Además de Annalise, está el personaje de Wes Gibbins, uno de los personajes que para mi es más insulso. Honestamente, no entiendo por qué se lleva más protagonismo que el resto, ni el actor (que tiene una pantalla plana por cara) ni el personaje (que es un poquito tonto). Este es el último en entrar en la clase de Annalise, está más perdido que un perro abandonado y es un inocente.


La vecina de Wes, Rebecca Sutter, es una chica dura y barriobajera, amiga de Lila Stangard, la chica asesinada. Una de las principales sospechosas del asesinato de Lila e interés romántico de Wes. Un personaje interesante y con muchas sorpresas, que nos hará dar mil giros a la hora de juzgarla, pues se va descubriendo poquito a poco a lo largo de los episodios y resulta exquisitamente confusa para el espectador.

Luego tenemos al detective Nate Lahey, un fornido y atractivo policía que tiene una relación secreta con Annalise, le ayuda con sus casos (en ocasiones) y es tremendamente receloso de la sinceridad de Annalise, por lo que acaba estando en medio de todos los líos tarde o temprano.

Entre los alumnos aventajados de Annalise, está también Laurel Castillo, una alumna con necesidades de destacar por encima de todo; Michaela Pratt, una joven afro-americana muy inteligente que quiere triunfar y conseguir una perfecta vida americana con su perfecto prometido aspirante a político y como no, Asher Millstone, típico payaso sin gracia demasiado mimado por su familia rica, que no se entera de nada.


Como último de los alumnos privilegiados, está Connor Walsh, un joven muy ambicioso que no duda en usar el sexo para conseguir sus objetivos y marcarse una ventaja en su carrera al estrellato académico. Es un personaje que parece superficial y abusivo, sin embargo tiene muchísimo transfondo cuando empiezan a indagar en él. Inicia una relación con un informático llamado Oliver, al cual se cepilla por información al principio, pues en sus estándares superficiales lo considera feo, pero empieza a pillarse por él poco a poco.

[Cabe decir de Connor que creó un gran revuelo al empezar esta serie en Estados Unidos. Por un lado, el ala derecha de Estados Unidos se quejó de que hubiese demasiadas escenas de sexo entre hombres. Ese argumento fue muy estúpido pues lo único que hizo Shonda Rhimes es lo que se lleva haciendo casi una década con personajes heterosexuales: dejar los sonidos y ocultar la escena entre sombras; pero a pesar de las alegaciones de igualdad, incluso en series como True Blood, tan aclamadas por su inclusión de minorías, se cortaba poco después de quitarse la camiseta. Y al parecer consideran menos aceptable que dos hombres solteros se acuesten a que una mujer casada tenga una relación con un hombre casado... America's different). La otra bola de críticas (y me avergüenza tener que contar esto), viene del colectivo LGBT, que alegaban que el personaje de Connor alimentaba los estereotipos de promiscuidad. Lo cierto es que todos los personajes de esta serie tienen relaciones ilícitas de algún modo, Connor es de los más suaves en ese aspecto y aunque no lo fuese, "trato igualitario" es un término que también tiene consecuencias negativas, a veces. Y si es promiscuo es promiscuo, no se puede limitar el arte por hacer propaganda, lo siento. Shonda es una persona creativa, ya hizo el papel de un homosexual fuerte, rudo, patriótico y derechista en Scandal y ahora tiró por otros derroteros, no entiendo el drama. Además, a título personal, opino que el hecho de que los personajes no se enterasen de que es gay hasta que se lo dice, es bastante opuesto al estereotipo en el que los gays son locas que se ven a la legua].

Dicho esto, queda el equipo de Annalise Keating: Bonnie Winterbottom y Frank Delfino. Bonnie Winterbottom es una mujer madura y poco atractiva; muy leal a Annalise, pero profundamente enamorada en secreto de su marido, Sam. Un personaje que puede dar mucho juego aunque no está muy exprimido (en mi opinión).


Finalmente está Frank Delfino, un misterioso trabajador que no es abogado y nadie tiene muy clara su función en la oficina de Annalise, el cual además tiene fama de seducir a estudiantes femeninas. Es un personaje de ceño fruncido oculto tras una espesa barba el cual mantiene un gran misterio. Sin embargo, poco a poco, ese misterio se va desvelando y se descubren muchos matices. Hasta que los matices se vuelven cosas enormes y el personaje nos sorprende y mucho.

Una vez presentados los personajes y habiendo explicado con maestría el juego de cronologías de la serie, poco queda que decir. Pero sí se puede decir que aparte de la muy variada y acertada banda sonora que decora esta serie, hay que dar un gran aplauso por el gran trabajo de edición de la serie. Realmente la serie tiene una edición que es a la vez artística e intrigante, maximizando las emociones propias de cada escena. Provocando lágrimas en los momentos dramáticos o nervios en los tensos. Una de las mejores ediciones de episodios que jamás he visto; las escenas con diversos personajes separados, unidos por una canción, son una ida de olla de buenas que son.

También es sorprendente la capacidad de la serie para al final de cada episodio, tener un giro inesperado, revelar algo que ni siquiera se veía venir y que no barajabas (como espectador) entre tus teorías, por lo que te quedas flipad@ al final de cada episodio, pues las revelaciones te golpean como un martillo que viene de arriba. Esto es sin duda uno de los grandes alicientes y logros de la serie.

Y poco más queda que decir excepto que si eres fan de otro material de Shonda Rhimes; adicto a las series llenas de emociones, secretos e intrigas o sencillamente quieres disfrutar de una gran actuación de un personaje lleno de colores, matices y emociones; debes ver esta serie. Pocas son las excusas que se me ocurren para que no la veas, pues sin estar dentro de mis géneros favoritos, me ha cautivado: entra como serie favorita sin duda alguna.

15 episodios de la mejor intriga y caracterización que se ha hecho en las últimas décadas. Lo digo con la boca llena y no temo equivocarme.

NOTA: 10/10.