viernes, 19 de septiembre de 2014

Interior. Leather Bar


NOTA: 5/10

Hoy toca la reseña de Interior. Leather Bar. Lo prometido es deuda, y por alguna estúpida razón, prometí hacer una reseña de esta película.

Primero, es necesario avisar que la película no está doblada y yo, personalmente, no he encontrado ningunos subtítulos a español, así que tienes que tener un nivel aceptable de inglés para entenderla (o saber portugués, que en portugués había subtítulos).

¿Qué decir de esta película? La verdad es que ha sido una montaña rusa de emociones personales al respecto, así que supongo que lo primero es poner en antecedentes: esta película no tiene ningún sentido de ver si no has visto A la Caza (título original: Cruising).

A la Caza es una película antiquísima, casi antediluviana (1980, de antes de yo nacer), dirigida por William Friedkin y protagonizada por Al Pacino, en la que Al Pacino interpretaba a un policía de incógnito que se infiltraba en el ambiente gay para detener a un asesino en serie. De hecho, eso es una puñetera frase estándar que se dice, pues a pesar de las críticas que recibió, en la propia película se especifica que no es "el ambiente gay mainstream", sino "el mundo del S&M" (que es el término de "Sadismo y Masoquismo"). La película recibió muchas críticas, especialmente de la comunidad homosexual, y la verdad, aunque soy homosexual (por si no lo sabías), pocas veces comulgo con las ideas socialmente aceptadas de mi, "ejem", comunidad. No es este caso: la película es estereotípica, muestra ciertos desnudos y escenas estúpidas y sin sentido, y sigue una linea de desarrollo que casi me cabrea. Creo que los miembros de la comunidad BDSM, incluso los heterosexuales, tampoco están muy contentos con esta peli.

Bien, como explican al principio, antes de llegar al gran público, A la Caza sufrió un corte forzoso de 40 minutos de metraje, y ese metraje nunca ha sido revelado. Todo tipo de especulaciones se ha hecho de su contenido: que era dañino para la imagen del colectivo LGBT, que tenía contenido muy homofóbico, que contenía escenas explícitas de sexo y otras incluso más disparatadas. Interior. Leather Bar es presentada como una docuficción (falso documental con elementos de ficción) de casi una hora, en la que los autores intentan re-imaginar esos 40 minutos perdidos. Y aquí empieza la aventura...

Empecé esta película con miedo, porque a James Franco le ha dado por el cine independiente, y tiene un interés enorme en sencillamente "chocar" al público con trabajos impactantes. Y solo he visto un trabajo de Travis Mathews, I Want Your Love, un cortometraje y largometraje (del cual solo he visto el primero, el segundo está pendiente) con una enorme escena de unsimulated sex (concepto cinematográfico que, efectivamente, define una escena sexual sin fingir y normalmente con planos explícitos). Para los más o menos abiertos de mente, os la puedo recomendar, me gustó porque, aunque solo se ve sexo, me gustó el realismo del sexo, la química, la timidez... todo muy alejado del clásico porno. Pero claro, con estos dos mezclándose, os podeis imaginar lo que me imaginé yo: unsimulated sex, cuero, cuerpos aceitosos y otras lindezas. Y no me alejé tanto de la realidad.

Lo interesante de esta película, es la mezcla de conceptos, y el contenido de las conversaciones, si te va el rollo "alternativo", o incluso "intelectual", es muy interesante: no está presentada como documental falso a secas, se ven escenas de rodaje, escenas de trabajo tras las cámaras e incluso, tres o cuatro escenas en las que se ve el "resultado" de una escena con su música y todo. En las conversaciones, dejan claro que no todos los actores son gays, y tienen conversaciones muy inocentes y otras muy viscerales y otras muy... no sé, no negaré que tenía un punto interesante, sobre todo en los diálogos (que por si no ha quedado claro, lo reitero: no es un producto documental real, la parte documental también es una interpretación). En estos, se ve como el manager del actor principal (supuestamente casado con una mujer) le recomienda fervientemente no participar, hablan de los niveles de comodidad con el tipo de escenas que tienen que interpretar los actores, de la espontaneidad, de como el cine ha creado un estereotipo sexual y que hay que "naturalizar" más otras formas de sexo en el cine, de los dobles estándares, de si mostrar sexo explícito como herramienta para contar una historia o declarar algo a la sociedad es o debiera ser considerado pornografía y muchos otros temas sobre intimidad, sexo, libertad de expresión, libertad sexual, por qué unos actores consideran besar a otro hombre en cámara un límite y otros no, etc. James Franco, aunque ahora lo critico bastante, lo cierto es que suele tener un punto de vista como mínimo interesante, y eso se lo concedo incluso en este trabajo.



Lo menos interesante es básicamente tres cosas: aburre, no cuenta nada y contiene demasiado sexo. Y sí, lo cierto es que no es que el sexo se acumule, de hecho, escenas sexuales al 100% son solo dos, ambas felaciones y una, aparentemente, entre una pareja real (aparentemente, no he investigado si lo son, pero una conversación del protagonista trata sobre eso, y también es muy interesante). Lo demás son azotes, lametazos a botas y otros quehaceres, eso sí, muestra "de todo", anatómicamente hablando. Pero eso: las escenas "documentales" carecen de música, es solo conversación y puesta en escena y llega a ser aburridilla. El sexo, suele sobrar. Y realmente, si hubiese sido un remake, como vendieron en un principio, el uso del sexo podría haber dado a un material muy interesante, pero realmente esta película no cuenta nada. Es interesante si te interesa lo dicho, las conversaciones, pensar sobre el sexo o la sociedad, sobre qué parte de la sexualidad BDSM mostrada en A la Caza es tabú contra los homosexuales y cuales tabú general, sobre si la gente es hipócrita con el sexo, etc., pero argumentalmente no tiene historia. No tiene comienzo y no tiene final, todo es un gran desarrollo, un gran intermedio y eso hace que ver tantos culos y tantos penes no valga mucho la pena, porque si bien podrían haber dicho algo y haber contado algo, no lo hace, solo lidia con los planteamientos internos expresados por actores, equipo, etc.


El contraste entre la parte documental, que es visceral, cruda, sin aderezar (incluso en el diálogo) con las escenas finalizadas intercaladas, a nivel técnico si que se hace interesante (si disfrutas de esas cosas), aunque las escenas seleccionadas son un poco contraproducentes, pues son recreaciones de escenas de A la Caza, rompiendo esa atmósfera de "los 40 minutos perdidos" que venden al principio. La fotografía también lo es (interesante), porque llega a ser muy erótica o increíblemente antierótica para quién le guste los hombres o el rollo leather en general, y creo que ambas son así a propósito, pues pretenden romper un tabú, en cierto modo, y expandir el abanico de posibilidades, eliminar el estereotipo de lo que es bonito o feo, y aceptable e inaceptable según la sociedad, y eso, llega a impactar mucho en la fotografía, pero a la vez es enormemente... pintoresco, el contraste entre una parte y otra y le doy crédito por ello, es algo que me gustó bastante, la parte de producción, el montaje, la edición... son brillantes en cierta medida... pero sin una buena trama que lo compacte todo, creo que pierde bastante.


En definitiva, esta película sigue la misma línea que los demás trabajos de Travis Mathews, y representa un esfuerzo evidente de James Franco porque la gente se quede pillada con las imágenes, imágenes que podrían haber conducido a una historia brillante, y en su lugar hay un rollo pseudo-intelectual que se queda en puro potencial para algo tan entretenido como alternativo... y se quedó solo en alternativo.

Y como quiero que esto sea una reseña en su longitud pero no tanto en su contenido, y quiero evitar grandes spoilers o detalles del contenido que estropeen las posibles sorpresas para aquellos y aquellas aventurados que decidan ver este trabajo, voy marchándome, solo diciendo eso: que si te interesa el mundo cinematográfico, o una exploración de la sexualidad, la moral y los estándares sociales sobre sexo y porno, probablemente esta película no te resulte una pérdida de tiempo, pero si no te interesa o ver traseros y penes te va a provocar que eches espuma por la boca... mejor evítala. Es mi buena acción del día.

Sin más dilación, nos vemos en la próxima película (que probablemente, sea Godzilla).

Saludo a todo posible lector.

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